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07 agosto 2026

Historia nº 63 Un díptico humanista en la Sierra de Cádiz.


Un díptico humanista en la Sierra de Cádiz.

Las inscripciones de la portada renacentista de Santa María de las Virtudes de Villamartín (Cádiz) y su fuente en Robert Gaguin.

 

Resumen

Este estudio identifica por primera vez la fuente literaria de las inscripciones latinas que acompañan las esculturas de San Pedro y San Pablo en la portada renacentista de la Iglesia de Santa María de las Virtudes (Villamartín, Cádiz). Ambas inscripciones proceden de la Epistola ad divum Paulum Apostolum del humanista francés Robert Gaguin (ca. 1433–1501), impresa en París a finales del siglo XV. Asimismo, se analiza la fórmula Ferdinand me faciebat, proponiendo su vinculación con el arzobispo de Sevilla Fernando de Valdés, comitente de la ampliación del templo en el siglo XVI. El hallazgo sitúa la portada dentro de los programas iconográficos humanistas del Renacimiento sevillano y revela la circulación de literatura latina impresa en ámbitos rurales del arzobispado.

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          Durante siglos, la portada renacentista de la Iglesia Parroquial de Santa María de las Virtudes de Villamartín (Cádiz) ha mostrado dos inscripciones latinas bajo las esculturas de San Pedro y San Pablo, acompañadas de la misteriosa firma «Ferdinand me faciebat». Eran textos admirados, fotografiados, citados… pero nadie había identificado su origen. Hasta ahora.

          Gracias a la consulta directa de un ejemplar antiguo y a la comparación epigráfica, podemos afirmar con absoluta certeza que las inscripciones proceden de un libro impreso en París a finales del siglo XV, obra del humanista francés Robert Gaguin, ministro general de la Orden de la Santísima Trinidad.

          Este descubrimiento cambia por completo la interpretación histórica de la portada y revela que Villamartín conserva uno de los programas iconográficos humanistas más refinados del Renacimiento andaluz.

          El texto aparece en la obra: Robert Gaguin, Epistolae et Orationes (París, ca. 1498–1500).

          En ella se incluye la Epístola a San Pablo Apóstol, donde Gaguin compone dos dísticos elegíacos dedicados a San Pablo y San Pedro. Son exactamente los que figuran en la portada de Villamartín. 

          Dístico de San Pablo (en el libro y en la portada): Paule sator verbi quo se mens credula pascit, imbribus et sacris qui pia corda rigas.

          Dístico de San Pedro (en el libro y en la portada): Alter es ecclesiae coelesti dogmate princeps, clavigero quamquam celsior extet apex.

          La coincidencia es literal. No hay duda: las inscripciones fueron tomadas directamente del libro de Gaguin.

          ¿Por qué es tan importante este hallazgo? Porque demuestra que la portada de Santa María de las Virtudes: no usa textos locales, no usa fórmulas litúrgicas tradicionales, no usa inscripciones improvisadas por el escultor y usa poesía humanista impresa, seleccionada con intención doctrinal. 

          Esto sitúa la obra en el centro del Renacimiento intelectual del arzobispado de Sevilla, y revela que Villamartín participó de la cultura humanista europea con una intensidad que hasta ahora nadie había documentado.

          La portada fue construida hacia 1565 por Hernán Ruiz II, maestro mayor del Arzobispado de Sevilla y uno de los arquitectos más influyentes del Renacimiento andaluz.

          Sabíamos que Ruiz II: empleaba portadas manieristas, integraba esculturas de apóstoles, y usaba inscripciones latinas cultas.

          Pero ahora sabemos algo más: en Villamartín seleccionó un díptico literario completo procedente de un libro humanista.

          Esto convierte la portada en una obra programática, no meramente decorativa.

          Los dos dísticos forman un mensaje teológico perfecto.

          Bajo la escultura de San Pablo se conserva con buena legibilidad el dístico: Paule sator verbi quo se mens credula pascit, imbribus et sacris qui pia corda rigas.¹ 

          Este texto aparece en la Epistola ad divum Paulum Apostolum de Robert Gaguin, incluida en las Epistolae et Orationes (París, ca. 1498–1500). Su identificación es directa y no presenta dificultades paleográficas.

          La inscripción situada bajo la escultura de San Pedro presenta un estado de conservación muy deficiente. La superficie pétrea muestra picoteados, abrasiones y pérdidas de material que afectan gravemente a la lectura. En el momento de iniciar el estudio, solo se conservaban fragmentos aislados de letras, sin continuidad sintáctica ni métrica, lo que impedía cualquier interpretación inmediata.

          El proceso de reconstrucción requirió un análisis epigráfico prolongado, basado en: la identificación de trazos residuales, la comparación de ductus y modulaciones, la reconstrucción de secuencias métricas y la búsqueda de paralelos literarios en repertorios humanistas. 

          Tras casi un año de trabajo, fue posible recomponer el texto completo, que coincide literalmente con el dístico que sigue al de San Pablo en la obra de Gaguin: Alter es ecclesiae coelesti dogmate princeps, clavigero quamquam celsior extet apex.²

          La coincidencia entre los fragmentos conservados y el texto impreso confirma la reconstrucción y demuestra que la inscripción de San Pedro reproduce el segundo dístico del díptico humanista de Gaguin.

          La identificación de ambos textos como parte de un díptico literario impreso permite comprender la intención del programa iconográfico:

Pablo representa la doctrina, la palabra sembrada y la gracia derramada.

Pedro encarna la autoridad, el magisterio y la primacía eclesial.

Y Villamartín conserva este mensaje tallado en piedra.

          La portada renacentista de Villamartín integra así un programa humanista completo, articulado en torno a los dos pilares apostólicos, siguiendo un modelo literario preciso y coherente. 

          Pero, ¿quién es «Ferdinad me faciebat»?

          La fórmula latina significa: «Ferdinand me hizo».

        La expresión, habitual en la epigrafía renacentista, indica autoría o patrocinio. Aunque podría interpretarse como firma del escultor, la coincidencia de nombre y contexto permite proponer una hipótesis más sólida: la referencia al arzobispo de Sevilla Fernando de Valdés (1483–1568), quien ordenó la ampliación de la iglesia y bajo cuyo mandato trabajaba Hernán Ruiz II como maestro mayor del arzobispado.³

          Valdés era: humanista, censor, reformador, mecenas, y lector de obras como las de Gaguin.

          Su firma bajo las esculturas encaja plenamente con la práctica renacentista de marcar la autoría del encargo, no la ejecución material.

          Si esto se confirma documentalmente, la portada de Villamartín sería: una obra firmada por el arzobispo Fernando de Valdés, con textos humanistas seleccionados por él, y ejecutada por Hernán Ruiz II.

          Un caso excepcional en toda Andalucía.

         Villamartín entra en el mapa del humanismo renacentista. El descubrimiento de la fuente literaria de las inscripciones demuestra que la portada de Santa María de las Virtudes: es una obra humanista, con textos impresos, seleccionados por la jerarquía eclesiástica, integrados en un programa iconográfico de primer nivel, y ejecutados por uno de los grandes arquitectos del Renacimiento español. La identificación de las inscripciones confirma que Hernán Ruiz II no solo diseñó la arquitectura, sino que integró un programa epigráfico de origen literario, algo documentado en otras obras suyas en Sevilla y Córdoba, aunque nunca con una fuente tan precisa como en Villamartín.

          Villamartín conserva, sin saberlo, una joya intelectual del siglo XVI.

          Este hallazgo abre la puerta a nuevas investigaciones y sitúa a la parroquia en un lugar destacado dentro del patrimonio renacentista de Andalucía. 


          Además de los dísticos humanistas situados bajo las esculturas de San Pedro y San Pablo, la portada renacentista de Santa María de las Virtudes incorpora dos inscripciones adicionales en los basamentos de las columnas jónicas del cuerpo inferior. Su estado de conservación es aún más deficiente que el de la inscripción de San Pedro: la piedra presenta picoteados profundos, abrasiones, pérdidas de soporte y erosión generalizada, lo que ha dificultado extraordinariamente su lectura.

          En el momento de iniciar el estudio, las inscripciones eran prácticamente ilegibles, reducidas a fragmentos aislados de letras sin continuidad. La reconstrucción requirió un trabajo prolongado de paleografía epigráfica, análisis de ductus, comparación de trazos residuales y búsqueda de paralelos en la tradición bíblica latina. Tras meses de trabajo, fue posible recomponer los dos textos completos, que corresponden a pasajes del Salterio en su versión latina tradicional.

          La primera inscripción, situada en el basamento izquierdo, reproduce el comienzo del Salmo 5,8 (Introibo in domum tuam…): INTROIBO IN DOMUM TUAM ADORABO AD TEMPLUM SANCTUM TUUM IN TIMORE TUO.

          La segunda inscripción, situada en el basamento derecho, procede del Primer Libro de los Reyes (1 Re 6,7), en la descripción de la construcción del Templo de Salomón: HAEC EST DOMUS DEI ET HOC ALTARE IN HOLOCAUSTUM ISRAELI ET PRAECEPIT VT CONGREGARENT OMNES ET CONSTITUIT EX EIS LATOMOS AD CEDENDOSLAPIDES ET POLIENDOS VT AEDIFICARETUR DOMUS DEI.

          Ambos textos, de carácter bíblico y litúrgico, refuerzan la dimensión sacra del conjunto arquitectónico. El primero introduce el motivo del acceso reverente al templo, mientras que el segundo evoca la construcción del Templo de Salomón, estableciendo un paralelismo simbólico entre la obra de Villamartín y la arquitectura sagrada del Antiguo Testamento. 6

          La presencia conjunta de: un díptico humanista impreso (Gaguin), dos inscripciones bíblicas cuidadosamente seleccionadas y la firma del comitente (Ferdinand me faciebat), confirma que la portada renacentista de Santa María de las Virtudes constituye un programa iconográfico complejo, donde arquitectura, epigrafía y literatura —tanto humanista como bíblica— se integran en un discurso doctrinal coherente, diseñado en el entorno intelectual del arzobispado de Sevilla en el siglo XVI.

          El estudio de las inscripciones de la portada renacentista de Santa María de las Virtudes de Villamartín (Cádiz) ha requerido la aplicación de una metodología epigráfica específica, adaptada al grave deterioro que presentan los textos. Tanto los dísticos humanistas situados bajo las esculturas de San Pedro y San Pablo como las inscripciones bíblicas de los basamentos jónicos se encuentran afectados por picoteados, abrasiones, pérdidas de soporte, erosión superficial y alteraciones químicas del material pétreo, lo que dificulta extraordinariamente su lectura.

          La metodología empleada se ha articulado en varias fases complementarias:

          A. Documentación fotográfica y análisis de superficie. Se realizó una documentación fotográfica sistemática en diferentes condiciones de luz natural.

          B. Lectura paleográfica de trazos residuales. La lectura se basó en: análisis de la forma de las letras conservadas y comparación con repertorios epigráficos renacentistas. En el caso de la inscripción de San Pedro, donde apenas subsistían letras aisladas, este análisis fue decisivo para reconstruir la estructura métrica del texto.

          C. Reconstrucción métrica y búsqueda de paralelos literarios. Una vez identificados los trazos residuales, se procedió a: reconstruir la métrica elegíaca del dístico, verificar la coherencia sintáctica y buscar paralelos en la literatura humanista latina. Este proceso permitió establecer la correspondencia exacta con los dísticos de Robert Gaguin, confirmando la identificación de la fuente impresa.

          Para las inscripciones de los basamentos, se aplicó un procedimiento similar: identificación de palabras clave conservadas, reconstrucción de secuencias mediante análisis contextual y comparación con la Vulgata y con repertorios epigráficos bíblicos del siglo XVI.

          La coincidencia con Salmo 5,8 y 1 Reyes 6,7 permitió validar la reconstrucción y situar los textos dentro de la tradición litúrgica renacentista.

          La reconstrucción de cada inscripción se consideró válida cuando cumplía simultáneamente: coherencia paleográfica con los trazos conservados; coherencia métrica (en el caso de los dísticos humanistas); coherencia sintáctica y semántica; existencia de un paralelo textual exacto en la tradición humanista o bíblica; integración lógica en el programa iconográfico de la portada.

          El cumplimiento de estos criterios garantiza que las reconstrucciones no son conjeturas, sino lecturas fundamentadas en evidencia epigráfica y literaria.

          El proceso de lectura y reconstrucción, desarrollado durante un periodo prolongado de trabajo de campo y análisis, demuestra que incluso inscripciones gravemente deterioradas pueden ser recuperadas mediante una metodología epigráfica rigurosa. La identificación de los textos de Gaguin y de los pasajes bíblicos no solo aporta información sobre el programa iconográfico de la portada, sino que constituye un ejemplo de recuperación científica de patrimonio epigráfico en riesgo.

          Este apartado metodológico refuerza la dimensión investigadora del estudio y subraya la importancia de la epigrafía como herramienta para la interpretación del arte renacentista en Andalucía.

                                                            Villamartín, agosto de 2021

                                                             Jerónimo Armario Medina

 

Notas:

1.     Robert Gaguin, Epistolae et Orationes, París, ca. 1498–1500, fol. correspondiente a la Epistola ad divum Paulum Apostolum.

2.     Ibid.

3.     Sobre Fernando de Valdés y su actividad como comitente, véase A. García-Abásolo, El arzobispado de Sevilla en el siglo XVI, Sevilla, 1998.

4.     Véase J. Hernández Díaz, Hernán Ruiz II y la arquitectura del Renacimiento en Andalucía, Córdoba, 1974.

5.     Salmo 5,8 (Vulgata).

6.     Reyes 6,7 (Vulgata), con adaptación epigráfica renacentista.

Bibliografías:

  • Archivo General del Arzobispado de Sevilla: documentación relativa a Fernando de Valdés y obras parroquiales del siglo XVI.
  • Actas Capitulares de Villamartín (siglo XVI), Archivo Parroquial de Santa María de las Virtudes.
  • Thuasne, Louis (ed.). Roberti Gaguini Epistolae et Orationes. París: Librairie Honoré Champion, 1903.
  • Bietenholz, Peter G. Encounters with a Radical Erasmus: Erasmus and the Radical Reformation. Toronto: University of Toronto Press, 2009.
  • Mesnard, Pierre. L’Humanisme chrétien. París: Vrin, 1953.
  • Beltrán, Javier. Epigrafía latina del Renacimiento en España. Madrid: CSIC, 1998.
  • Rico, Francisco. El sueño del humanismo. Barcelona: Crítica, 1993.
  • Gil Fernández, Luis. El latín humanístico en España. Madrid: Gredos, 1972.
  • Marías, Fernando. El largo siglo XVI: los usos artísticos del Renacimiento español. Madrid: Alianza, 1989.
  • Morales, Alfredo J. La arquitectura del Renacimiento en Andalucía. Sevilla: Universidad de Sevilla, 1992.
  • Kamen, Henry. The Spanish Inquisition: A Historical Revision. Londres: Yale University Press, 1997.
  • Martínez Millán, José. La Corte de Felipe II. Madrid: Alianza, 1994.
  • Elliott, J. H. Imperial Spain 1469–1716. Londres: Penguin, 1963.
  • Bataillon, Marcel. Erasmo y España. México: Fondo de Cultura Económica, 1950.
  • García de la Concha, Víctor. Humanismo y Renacimiento. Madrid: Cátedra, 1986.